One Girl, over the Rainbow

One Girl, over the Rainbow
En este lugar perdemos demasiado tiempo mirando hacia atrás.
Camina hacia el futuro, abriendo nuevas puertas y probando cosas nuevas, se curioso. Porque nuestra curiosidad siempre nos conduce por nuevos caminos.
Walt Disney...

sábado, 26 de septiembre de 2015

Cascadas de San Antonio



Hay veces que las amistades nos meten en problemas singulares, mi pareja y yo teníamos mucho tiempo queriendo ir a las Cascadas de San Antonio, un lugar virgen para Ecoturismo, recién descubierto cerca de Culiacán.

Las Cascadas están a 80 metros de altitud y sólo son visibles durante las lluvias de verano. El lugar no está adaptado para ser un punto de turismo familiar. Al municipio no le ha interesado imponer medidas de seguridad, no importa que tan visitado ha sido en la temporada de lluvias. No hay escaleras, ni vigilancia de ningún tipo. Hay piedras muy resbalosas y caminos muy fangosos, por lo tanto no deben ir niños pequeños o adultos mayores.

El clima del lugar es cálido y húmedo. Es necesario llevar agua, para no deshidratarse. Para llegar a las Cascadas de San Antonio, deben ubicarse en Culiacán, y salir hacia la Carretera rumbo a Sanalona. Avanzarás varios kilómetros hasta que pases la población del Carrizalejo, y enseguida van a mirar un letrero que anuncia CAMPAMENTOS, a su derecha. Tomas ese camino de terracería y llegas hasta lo que parece un aparcamiento de carros. Ahí pueden dejar el carro y si apoyan un poco económicamente a la familia de escasos recursos que allí vive, mejor :) cuidarán su carro.


Por la entrada 200 metros, siguiendo el camino pegado a la cerca y este te va a llevar hasta el pie del cerro dónde están las Cascadas, de hecho, desde allí se pueden ver.

Dónde inicia la abundante vegetación se dividen dos caminos, la ruta extrema, como la llaman los que nos guiaron, o la ruta cómoda. Subestimando el esfuerzo, elegimos la ruta extrema y fue increíble, usé músculos que no me acordaba que tenía, nos la pasamos increíble brincando entre las pozas de agua, los riachuelos con sus transparentes aguas, es toda una experiencia de reencuentro con la Naturaleza.

Lo único que no me gustó, es que las visitas a este lugar no tienen cuidado con su basura y la tiran dónde sea,así sea plástico o cartón. Incluso en la "Ruta Extrema".

Después de un cansado trayecto, llegamos al pie de las Cascadas, y sólo atino a decir, que son impresionantes y maravillosas. El agua fría que cae, es la recompensa final a tan pesado calor de la zona. Es necesario caminar con mucho cuidado sobre las rocas.

Ahora si deseas llegar hasta la cima, hay una ruta trazada por experimentados escaladores, la cual esta al borde izquierdo de la Cascada, se puede ver el camino en el suelo. Al inicio es camino cuesta arriba, luego empezarán a escalar de forma vertical, en los dos tramos más peligrosos han dejado cuerda resistente para subir, aún así hay que tener muchísimo cuidado. La caída nos puede hacer perder la vida o ganar una fractura considerable. Después de subir, sigues subiendo en vertical pero es más fácil que la subida con la cuerda. Llegamos a la cima y la vista no la tiene ni Obama. INCREÍBLE! Dejando de lado tanto esfuerzo, la cima hace que valga la pena, todo lo que recorrimos.

Continuamos subiendo entre rocas y el gran arroyo que da vida a las Cascadas, nos encontramos un lugar precioso, lleno de vegetación y mariposas. Recorrimos fácil unos 500 m, entre rocas escarpadas y altas, hasta dónde veíamos que habían llegado los seres humanos. Al final llegamos hasta dónde una gran poza de agua nos impedía avanzar más hacia el nacimiento del arroyo. No había camino de piedra, sólo nadar, pero no quisimos ir más adelante, por el puro cansancio. Pasamos unas horas zambulliendonos en las pozas del arroyo, disfrutando de la sombra de los árboles autóctonos, de la brisa y de la Naturaleza.

Imágenes: fotografías propias (Samsung Note3) 


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Anika✨